Nueva guía para promover decisiones forestales participativas con un enfoque de género

Conseguir que la población participe en la toma de decisiones y valorar sus conocimientos ancestrales, costumbres y capacidades es esencial para todas las iniciativas de desarrollo y la investigación, pero no siempre es fácil de alcanzar. Por ello, nuevos enfoques han surgido en las últimas décadas para lograr esta meta y uno de ellos es el del Manejo Adaptativo y Colaborativo  (ACM).

En el marco de las celebraciones por el día Internacional de la mujer, CIFOR acaba de lanzar la Guía práctica de manejo adaptativo colaborativo y mejora de la participación de las mujeres. Esta publicación, disponible ahora en español, se presenta como un recurso a disposición de facilitadores para la aplicación y enseñanza del ACM a otros miembros claves de la comunidad.

Aunque la guía tiene como finalidad promover una participación más amplia de las mujeres, Anne Larson, una de las autoras, aclara que la guía no propone tratar a la mujer de forma diferente: “El género está integrado como una especie de proceso paralelo y no es el problema por resolver”.

El ACM es una metodología experimental y transformadora que parte de los procesos, decisiones y aprendizajes locales para mejorar el manejo de los recursos naturales. Utiliza el aprendizaje social, un proceso por medio del cual un individuo trabaja con otros para observar, evaluar y decidir sobre acciones en conjunto, de modo que las decisiones sobre el manejo de los recursos naturales puedan ser más adaptables y colaborativas.

Si bien los enfoques ACM han sido utilizados en todo el mundo para mejorar la gestión de los recursos forestales, esta es la primera guía práctica que explica de manera didáctica cómo aplicarlo, quedando el usuario en plena libertad de adaptarlo a su realidad específica.

Según señala Kristen Evans, una de las autoras, la idea de elaborar una guía práctica surgió del proyecto  “Género, tenencia y bosques comunitarios en Uganda y Nicaragua”, cuyos objetivos eran dobles. Por un lado, mejorar el acceso de las mujeres a los bosques mediante una mayor participación en los grupos de la comunidad y, por otro, ayudar a los involucrados a mejorar su comprensión acerca de las innovaciones institucionales y políticas para promover la participación de las mujeres.

Las coordinadoras de ese proyecto, Larson y Esther Mwangi, ambas investigadoras de CIFOR, decidieron usar el ACM para crear capacidades, colaboración y toma de conciencia acerca de las dinámicas de género.

“Esta metodología es importante porque incorpora a líderes, hombres, mujeres, gente joven, gente mayor”, señala Evans.

La aplicación de ACM ha dado buenos resultados y por ello la importancia de esta guía.

En Uganda, por ejemplo, los proyectos basados en ACM permitieron la participación de las mujeres en la plantación de árboles; lograron un aumento del número de mujeres en puestos de toma de decisiones; y posibilitaron que mujeres mayores asumieran roles de liderazgo.

En Nicaragua, por otro lado, el ACM permitió crear espacios seguros, para que hombres y mujeres discutan temas relacionados con titulación y mayor participación de mujeres en cargos.

El enfoque ACM también tiene otras características que lo convierten en una herramienta única en el manejo de los recursos naturales: no es intrusivo, facilita procesos y es fácil de aplicar.

Los autores esperan que la guía ayude a facilitadores usar este enfoque para mejorar el manejo forestal en América Latina y promover la participación de las mujeres, llevando las relaciones de género hacia una mayor equidad.

Consulte y descargue libremente la guía, desde la biblioteca de CIFOR.

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